Mucho antes que
Inventáramos la metáfora
El pie elidido
El ritmo y la rima
El poema
Estaba escrito
Era nomás escuchar
El trino
De sus ramas
Beber del agua
Que luego de la lluvia
Caía
De sus hojas
Constatar su armonía
Con los rayos del Sol
Y con el viento
Caminar
Y dejarse encantar
Por el secreto de su fronda
Por su sombra
Escabullendo
La infinita vida en la hojarasca
Pero quisimos
Echarnos a andar
Horadar en los misterios
Pulsar
La vida
Negar el río del tiempo
Y ahora estamos
Buscando versos
Del viejo poema
En sus ramas caídas
En sus brazados troncos
Dispuestos a fundar otra vez el paraíso
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