Creció en el masetero la chiflera silvestre
Con su ración de sol y de agua
Mientras la contemplabas
Hasta darte sombra
Habría crecido en tu ausencia
Disputándose el trino de los pájaros
Con las zarzamoras
Librándose camuflada de los leñadores
Y de las crecientes de los feroces inviernos
Pero el destino lo acompañó de tu soledad
Y debe ahora aferrarse a la cascada
De tus horas inútiles
Quizá desde su lado
Te contemple abrazar los brazos lejanos
Esperar en el dintel
Cartas que no llegan
Respira tus hábitos no cabe duda
Tu manía de reprocharte los olvidos
De escuchar tu voz perderse en las ventanas vacías
Supone que podrías estar
Disputándote el calor de una tarde
Con los transeúntes como tú
Librándote de las estaciones
De los anuncios luminosos
Compartiendo el aire contaminado
En un rincón del mundo
Mientras miras las crisálidas
Buscar abrigo en la luz artificial
En algún momento podrías salir
Ir a algún lugar que es ninguna parte
Con la convicción de la búsqueda
Y volver
Con la conformidad del reencuentro
A escrutar tu rostro en el espejo
A sentir la seguridad de la cobija
Pero no tienes opción
Solo queda encender la chimenea
Esperar tu ración de oscuridad y de silencio
Cajamarca, mayo, 2021.
No hay comentarios:
Publicar un comentario