La lluvia se ha tomado un descanso
Dejando tiritando en sus alturas
Al abra Cumulca
Enneblinada y recelosa
Imposible no dejarse envolver
Por el aire fresco que trepa por las laderas
No querer ser parte del paisaje
Estamos hechos de estas pasturas
De esos arbustos pincelados en lontananza
De esos cúmulos que cubren de vida la montaña
Cuando se trata de empezar
De acicatear las distancias
De dimensionar las alas
Nada como remontar la jalca
Batirse entre el icho y la neblina
Bajar al valle
Beber de sus frutadas aguas
De nuevo ascender
Y voltear el abra Cumulca